domingo, 21 de agosto de 2011

RECUPERAR MI PROPIA VIDA

  Hola, en esta nueva entrada quiero contar que hasta hace realmente poco tiempo, no me percaté de que no estaba viviendo mi vida, sino la vida que los demás querían que tuviese. No estudié educación infantil porque estaba muy lejos según mi padre, no iba de excursiones en el colegio (por lo que me marginaban) porque el autobús podía tener un accidente, no me dejaron tampoco trabajar en ciertas empresas porque a ellos no les gustaban, mi marido (espero que ex-marido cuanto antes, está en proceso) me prohibía estudiar lo que a mi me gustaba y así muchas cosas. Algunas pequeñas tonterías y otras más grandes, como casarme para contentar a mi padre porque no le gustaba que me "arrejuntara". El caso, es que me encuentro ahora con 28 años y medio intentando encauzar mi vida, hacia donde cómo yo la quiero vivir. Estoy endeudada y sin trabajo. Las amistades se ven en estos momentos y también la familia. Lo cierto es que mi familia me defraudó bastante. Pero por suerte tengo un@s amig@s en los que apoyarme. Ellos me dan energía para seguir luchando. Gracias a tod@s.
A continuación os dejo un texto de:
Virginia Gawel
A mí me ayudó.


Recuperar la Potencia Esencial


Todos reprimimos asuntos densos: ira, instintos tumultuosos, complejos, conflictos... Pero existe algo más: cuando uno reprime su real Naturaleza (aquello que vino a Ser, aquello que lo hace único: su Potencia Esencial...). En la Psicología Transpersonal se lo llama represión del Atman: sofocar esa porción del Todo que cada uno de nosotros encarna (eso es el Atman: la chispa de lo Divino encarnada en cada humano). El Creador encarcelado con barrotes de "No puedo". Nuestra identidad más sagrada es ese preso. Pero hay una buena noticia: nosotros mismos somos el carcelero. NADIE MÁS tiene la llave para abrir definitivamente esa celda.

La condena autoimpuesta consiste en inhibir quien se es, sobreadaptándose para encajar en el entorno, y tomando como propios antiguos mandatos que debieran haber caducado. Y la represión de la propia Esencia genera síntomas muy concretos, tal como enfermedades físicas, angustia crónica, ansiedad, y, sobre todo, depresión: la infinita tristeza de un alma que pudo obtener una vida humana, un cuerpo, una circunstancia para desplegarse... y que siente que va perdiendo esa oportunidad día a día. ¡Eso es estar sólo semi-vivo! En algunas personas, lo único que falta morírseles es el cuerpo...

Si es glorioso declarar la independencia de un país respecto de cualquier tiranía, y celebrar cada año esa fecha, es necesario convertirnos en nuestros propios libertadores: declarar la propia independencia respecto del opresor. Y EL OPRESOR ES UNO MISMO. Nadie más. Casi siempre, si hay un opresor AFUERA, es que le hemos firmado una autorización interna para que ejerza como tal. Des-reprimir nuestra Esencia es recuperar el Sentido, la alegría... Es volver a estar vivos por completo. Ojalá seamos todos, poco a poco, nuestros propios libertarios... En otras palabras, aquí va algo que escribí para mí (es decir, para todos):

 

POTENCIA ESENCIAL

"Tengo miedo", clamaba la semilla;
y a pesar de absorber sol y humedades,
renunció a germinar en sus verdores,
reprimiendo su yémula incipiente.

El águila gritó: “Ay, yo no puedo!”
y, plegando sus alas, desde el suelo,
resignándose, ansiaba las alturas,
cual si fuera un reptil definitivo.

"No sé cómo se hace", dijo el árbol,
reteniendo sus flores y sus frutos
ante el reclamo de la Primavera,
turbulenta, urgente, impostergable.

¿Qué verías si la Naturaleza
negara su potencia, su destino?
Frutales secos y pájaros rastreros,
sembradíos estériles y yermos...

Que no me pase a mí: que no me quede
anhelando accesibles utopías.
Que no viva como un muerto insepulto,
amortajadándome en lo rutinario.

Que no se me adormezca la Vigilia.
Que no se me amordace la Llamada.
Que entre mis bordeleses no se agrie
el Vino sin haberlo convidado.

Que me lance al estreno, y no eternice
mis ensayos detrás de los telones
sin que vibren los tímpanos del mundo
con la música de mis instrumentos.

Que el miedo no me encoja, no me vuelva
un bonsai de mí misma, mustio y triste,
retrayendo mis raíces temerosas,
adaptadas a un magro recipiente.

Que me atreva y te atrevas, fogueando
los mejores valores de la especie
en brasas de discretos esplendores
para que al fin refuljan plenamente.

Que la modestia no nos vuelva tibios,
porque la Vida hierve, y necesita
que indefectiblemente se le otorgue
poder al Bien en manos de los buenos.

Que el Tiempo Señalado es este tiempo,
porque el átomo estalla y se hace tarde.
Tejamos una Red con Hilos Vivos:
no dejemos que ganen los que matan. 


Virginia Gawel

domingo, 14 de agosto de 2011

PRESENTACIÓN

Buenas tardes:
Soy Itziar, pese a mi juventud, he pasado por muchas situaciones a lo largo o corto :) de mi vida. A pesar de que intento afrontar la vida de forma positiva, siempre fui muy catastrofista, así que espero que este blog, en el que relataré partes de mi vida, me sirva de "terapia". Decir que debido a últimos acontecimientos que tarde o temprano habían de suceder, mi forma de ver las cosas está cambiando completamente e increíblemente a mejor.
Pensaba que "la esperanza es lo último que se pierde" pero ahora diría más, luchar con esa esperanza para ver lo positivo que se aproxima. Porque también "Dios aprieta pero no ahoga" para quien crea en él,  pero sé que a veces deseé que me ahogase de una vez o me dejase en paz. Pero otra cosa, cada uno debe hacer de su vida lo que desea, pese a que a los demás les guste o no. Vivo para mí, por mi felicidad y nadie mejor que yo sabrá hallarla.
Saludos.